24 noviembre 2008

(Lima, 1986) Paulo César Peña

La caracola
La caracola.La caracola es un enigma seductor.La caracola no es una constelación, aunque te rodees de estrellas y te sientas partede alguna extinta mitología.La caracola no es para ilusos, inocentes ni idiotas.La caracola es sólo para los reyes de los huecos de las cerraduras, para los que se sienten acariciados cada vez que reciben el vuelto, para los que tienen los anteojos hechos de espejos.Caracola, caracola, caracola.Hay hombres y mujeres que son caracoles y que duermen tranquilos.Hay niños y niñas que son caracoles y que juegan tranquilos.Hay gente que lo sabe y se hace rica coleccionándolos.Caracola.Mete la nariz y luego verás al sol como una bala de la que hay que cubrirse.Mete la lengua y luego sabrás que el amor es sólo la misma mariposa fulminada por un rayo en pleno vuelo.Mete la mano y luego oirás el llanto de miles de miles de estatuas de nervios y huesos.Caracola.Desde que me decías que este desdén era un desdar desafinado.Despertaba desnudo en el desierto como un animal más.Deseé que Descartes nunca hubiese desrizado nuestro desenfreno.Caracola.¿Quién tiene el secreto? ¿Quién es el espía? ¿Quién es el Señor?Caracola, caracola, caracola.Sangró el cordero y solté mi sábana y el altar estaba listo...Ella estaba poseída.No me arrepiento.La caracola es el laberinto hecho de neblina, complicidad y silencio.La caracola suele tener forma de sueño.

4 comentarios:

courbet dijo...

Hola Raul:
Te dejemos un mensaje dos post màs abajo.

Saludos orgiàsticos

Raúl dijo...

Escríbeme, por favor, a mi e-mail y allí me explicas con más detalle el asunto.

Antonio Aguilera dijo...

Hola Raùl:

Hemos mirado aquì en tu blog, tu vista de perfil y no contiene tu email para escribirte.
Tambièn me lo puedes pasar a mi o a Courbet o al blog El Espolòn:
Espoloneando.blogspot.

El mio es anto.aguilera1961@gmail.com.

esperamos noticias

Francisco Javier Torres dijo...

¿Pero cómo no me dijiste, mi querido estornino, que andabas tú también por aquí? ¡Qué alegría encontrarte y pasearme por aquí, Raúl mío! Y la verdad es que no sé ni cómo he llegado hasta aquí, puta web 2.0. Pero volveré, te lo prometo, ahora mismo me enlazo. Bueno, el editor te llamó, pero qué pasó, fueron de verdad de culo, ay, esos poemas ¿no? No te vuelvo a editar en mi puta vida... Bueno, vale, lo pensaré (je, je).